Te invito a participar de la propuesta de prepararnos para vivir este Adviento con una pequeña tarea cada dia. La idea es apartarnos un ratito del trajin diario para preparanos mejor para esta venida del Señor. Las actividades son pequeñas tareas para cada día y en algunos casos vienen acompañadas de algun material para leer, ver o escuchar y reflexionar.
Vistas de página en total
domingo, 19 de diciembre de 2010
Cuarto Domingo
Al enceder hoy la última vela de la corona de Adviento, pensemos en Ella, la Virgen María, tu Madre, nuestra Madre. Nadie te esperó con más ternura, con más ansia, con más amor. Nadie te recibió con más alegría.Te sembarste en Ella, como el grano de trigo se siembra en el surco. En sus brazos encontraste la cuna más hermosa. También nosotros queremos preparanos así: en la fe, en el amor y en el trabajo de cada día.
¡Ven pronto Señor! ¡Ven a salvarnos!
San Mateo 1, 18- 24
La concepción de Jesucristo fue así: La madre de Jesús estaba desposada con José y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo.
José sus esposo, que era bueno y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esa resolución se le apareció en sueños un ángel del Señor, que le dijo: Jose, hiojo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará luz a un hijo, y tu le pondràs por nombre Jesús, portuqe el salvará a su pueblo de sus pecados. Todo eso sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta:
Mirad: la virgen concebirá y dará luz a un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel ( que significa: "Dios con nosotros")
Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa su mujer.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Tercer sábado
La utilidad de los rumiantespor Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande.
Una vez, no hace tanto ni muy lejos, había un pueblito solitario y perdido entre las ciudades de los hombres. Era un pueblito chiquito y sin importancia. No tenía emisora ni diario, y por eso todo pensaban que esa gente del pueblito no tenía nada que decir. En ese pueblito de campo todos hablaban bajito porque se habían acostumbrado a escuchar. De vez en cuando, sí, cantaban, chiflaba o tarareaban; y tenían los ojos grandes, acostumbrados a mirar.
Era un pueblito con niños desnutridos, de barriguita abultada y bracitos de mamboretá.
Un grupo de científicos vino una vez a visitar el pueblito. Vinieron derrochando palabras y sonrisas, y hablaron en términos exactos e incomprensibles. Llenaron planillas con nombres y preguntas, tubitos de vidrio con muestras de sangre. Lal verdad es que la gente del pueblito se sintió humillada y guardó silencio. Los científicos los conceptuaron como gente apocada y taciturna. Diagnosticaron descalcificación y avitaminosis. Mientras que los niños del pueblo hasta ahora sólo se habían dado cuenta de que tenían hambre. Los científicos elevaron un informe al ministerio. Si llegó hasta aquella orilla, no sé: porque era de papel.
Pero el Señor Dios amaba a ese pueblito. Y quiso ayudarlo. Por eso un buen día el Señor Dios mandó a ese pueblito tres cabritos y una vaca. Cuatro animalitos de ojos mansos y un balido adentro. Nada traían para el pueblito; simplemente venían a quedarse. Una había nacido en una estancia, las demás en otras partes.
Al principio despertaron la curiosidad. Al pasar por las calles del pueblito la gente las miraba. Como no venían a traer ni a buscar nada, pronto fueron admitidas en la vida del pueblito. Las vieron mansas e indefensas y comenzaron a protegerlas; hasta comenzaron a hablarles porque las vieron calladas.
Para alimentarse les bastó con los yuyos y pastos que crecían en el lugar, y que ellas mismas salían a buscarse. Y la gente se alegró de verlas comer y alimentarse de lo mismo que había entre ellos. Y por eso, no sólo no las espantaron del lugar sino que hasta llegaron a construirles un corral. Un corral para sus noches; porque de día les gustaba verlas por las calles, entrar en sus patios, participar en su misma geografía familiar. Hasta se hicieron amigas de sus perros, que ya no las toreaban al verlas llegar. Y ustedes saben que en el campo, solamente a las visitas amigas los perros no les ladran.
Y fue así cómo, con el tiempo, el pueblito se dio cuenta del regalo que Dios les había hecho con ellas. En cada madrugada empezaron a contar con su vaso de leche para sus niños chicos, para sus ancianos enfermos, para sus madres que amamantaban.
Vaso de leche que no era una realidad traída de afuera. Pero que sin embargo hasta ahora nunca habían tenido. Eran sus propios pastos, su trébol familiar asumido y rumiado lento en sus horas de silencio y soledad, con sus ojazos vueltos hacia el cielo. Y los hombres del pueblito se dieron cuenta de la importancia de esos tiempos de rumia y de silencio que pasaban sus animalitos. Y como por instinto comenzaron a respetar esos momentos.
Cuando a eso de la oración, por las tardes, al caer el sol todos volvían del trabajo y las veían reunirse en su corral y quedarse quietas con los ojazos mirando el cielo, se dieron cuenta de la importancia de ese tiempo para ellos. Y respetaron su soledad y su silencio. De esa rumia del atardecer dependía que la leche fuera tan sabrosa en la madrugada. Eso no hubo necesidad de explicárselo a la gente del pueblito; se dieron cuenta solos, porque eran gente con los ojos acostumbrados a ver.
No sé si a ustedes les pasará lo mismo. Pero a mí a veces me da pena ver a tantos animales con capacidad de rumia, uncidos noche y día a los arados, con tiempo apenas para comer. Y me pregunto si no será esa la causa de que en nuestro pueblo se sufra de descalificación.
Extracto de la “Guía de Trabajo Pastoral por Marcelo A. Murúa”
Rumiando el relato
- ¿Cuál es la historia que presenta el cuento? ¿Dónde sucede? ¿Cómo se describe al pueblo y a sus habitantes?
- Elige alguna frase del primer párrafo (en la que se presentan al pueblo y a su gente) ¿Por qué elegiste esa característica?
- ¿Quiénes llegan un día al pueblo? ¿Cuál es su actitud? ¿Cómo tratan a la gente? ¿Tiene consecuencias su visita? ¿Cómo reacciona el pueblo? ¿Por qué?
- El buen Dios les brinda unos animales… ¿Cómo es el proceso de la gente con relación a esos animales? ¿Por qué de a poco van cambiando de actitud? Señalar las actitudes positivas que van desarrollando todos los habitantes del pueblo (¡ hasta los perros!!)
- El cambio de actitud con los animales, ¿qué produjo como beneficio?
- ¿Cambió en algo la vida de la gente del pueblo? Comparar con visita de los científicos?
- Elegir una frase del texto que más te haya llegado/impactado
Descubriendo el mensaje
¿Cómo se origina la leche, que como don de los animales será alimento para las personas del pueblo?
En el anteúltimo párrafo se cuenta cómo las personas del pueblo aprendieron a respetar los tiempos de rumia de los animales. Observar cómo se caracterizan esos tiempos.
Pensando en tu vida… ¿encuentras en tu rutina cotidiana estos espacios de silencio, soledad y reflexión?
¿La oración es un espacio de "rumia" de la Palabra de Dios? ¿Un tiempo para elaborar su voluntad y su proyecto a partir de los ingredientes de tu vida (situaciones y circunstancias que te toca vivir)?
¿Por qué crees que es difícil encontrarnos estos espacios? ¿Cómo podrías generar rutinas de rumia en tu vida?
Es interesante observar que el autor destaca que el tiempo de rumia es fecundo para los demás… el centro está puesto en cómo servir mejor al otro…y una buena leche puede comenzar a solucionar los problemas de descalcificación.
¿Qué puedes aportar de bueno a los otros… si comienzas a "rumiar" tu vida para elaborar tus dones y ofrecerlos a los demás?
Jesús "rumiaba" mucho. Puedes recorrer los evangelios y descubrir qué en varias ocasiones los discípulos se sorprenden al descubrir que se había ido a orar solo al cerro, de noche o madrugada. Tiempo de rumia…búsqueda de la voluntad del Padre.
¿Qué aprendes del cuento para tu vida? ¿Cómo puedes aplicar el mensaje del cuento?
Compromiso para la vida
Sintetizar en una frase el mensaje del cuento para nuestra vida.
Rumiar la vida desde la Palabra
Señor de la Vida, ayúdanos a aprender
el ejemplo sencillo de los animales que rumian.
Ellos dedican un tiempo para elaborar y re-elaborar
lo que han comido para hacer de ello alimento para los otros.
el ejemplo sencillo de los animales que rumian.
Ellos dedican un tiempo para elaborar y re-elaborar
lo que han comido para hacer de ello alimento para los otros.
Nosotros también podemos convertirnos en personas de rumia.
Si descubrimos el valor del silencio y la reflexión
de las cosas que vivimos, de lo que nos pasa a cada uno
y de lo que pasa a nuestro alrededor, la realidad, la historia,¡ la vida de todos !
Si descubrimos el valor del silencio y la reflexión
de las cosas que vivimos, de lo que nos pasa a cada uno
y de lo que pasa a nuestro alrededor, la realidad, la historia,¡ la vida de todos !
Danos tesón, paciencia y firmeza para encontrarnos tiempos de rumia.
Enséñanos a ver la vida a la luz de tu Palabra.
Ayúdanos a encontrarnos momentos de soledad y silencio,
matrices de cambio y conversión.
Enséñanos a ver la vida a la luz de tu Palabra.
Ayúdanos a encontrarnos momentos de soledad y silencio,
matrices de cambio y conversión.
Señor de la Vida haz que recobremos el sabor del encuentro profundo,
con nosotros mismos, con los demás,contigo mismo…
para rumiar la vida y salir fortalecidos
para entregar lo mejor de nosotros para el bien de todos.
con nosotros mismos, con los demás,contigo mismo…
para rumiar la vida y salir fortalecidos
para entregar lo mejor de nosotros para el bien de todos.
- Que así sea -
viernes, 17 de diciembre de 2010
Tercer viernes
Esta video no permite ser insertado en el blog por lo que va el link al mismo:
http://www.youtube.com/watch?v=DTQ62e7mGX0
La imagen de las huellas a seguir me hizo acordar de este poema que si bien no está tan relacionado con el arrepentimiento, si lo está con el hecho de que Jesús siempre está con nosotros, aún cuando no somos conscientes de ello :
Hasta mañana....
jueves, 16 de diciembre de 2010
Tercer Jueves
Oración y contemplaciónpor Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande.
En una ocasión Jesús estaba rezando, y cuando terminó uno de sus discípulos le dijo: ¡Señor, enséñanos a rezar! (Lucas 11, 1). El Señor se iba de noche al cerro y allí pasaba las horas, rostro al Padre. Seguramente esas horas habrán sido de rumia profunda. Y lo que Cristo rumiaba era el actuar de Dios en su pueblo. La realidad que se llamaba: Reino.
Es decir, la manera cómo el Señor Dios su Padre había ido santificando su Nombre en la historia de los hombres. Cómo su voluntad se había ido realizando por esos complicados senderos de la historia de su pueblo y de todos los pueblos. Porque el Padres que estaba en los cielos había estado comprometido con todo lo que estaba pasando aquí en la tierra. Sabía que faltaba el pan; sabía que había ofensas con ofensores y ofendidos. Y que esa realidad no dividía la mundo en dos grupos, sino que era una realidad que hería a todos los hombres. Que todos tenían necesidad de perdonar y de ser perdonados. Sabía también que la tentación era una realidad que amenazaba a cada hombre, y que cada hombre necesitaba que Dios Padre interviniera para librarlo de la tentación y de las intrigas del maligno.
Allí, en las noches de silencio, en la oración y en la contemplación, Jesús se convertía en minero de la historia y de la naturaleza. Del actuar del Padre que había creado todo lo que hablaba en la noche: los grillos y las estrellas; las majadas en los cerros y la lámpara en la casa; y todo eso otro que pertenece a la vida concreta de los hombres: el ladrón que sorprende al dormido y la novia que no duerme esperando la sorpresa de su amado. Allí Jesús llegaba a la esencia profunda y sencilla de las cosas, y encontraba las imágenes primordiales para hablar del Padre a los hombres sus hermanos.
En el silencio de la noche Jesús escuchaba el lenguaje elemental de las cosas, y a través de él ese lenguaje se hacía palabra y subía al Padre en forma de oración. Y esa oración daba espesor y fuerza vital a sus palabras y a sus imágenes que luego afloraban casi espontáneamente en las parábolas. Y la gente las comprendía.
Porque la gente sencilla reconocía en ese lenguaje sencillo y grávido, el antiguo diálogo de las cosas. Reconocía ese lenguaje también escuchado por ellos en su silencio, pero aún no plenamente crecido como para ser captado como mensaje. Allí en cambio, en la boca de Jesús, el profundo lenguaje primordial de las cosas simples llegaba a hacerse comprensible. Los hombres comprendían el lenguaje del Señor porque su lenguaje había crecido en el silencio de la oración al Padre, por las noches. De la misma manera que la sangre de la tierra crece hasta pan en el silencio a la madrugada en cada mesa y que es asimilado por los hombres sin dificultad. Porque es el silencio fiel de los trigales lo que permite a la sustancia de la tierra llegar hasta el lenguaje compresible del pan.
Y pienso que es también el silencio contemplativo y fiel de nosotros, los hombres y mujeres de Dios, lo que puede permitir a las cosas y a los acontecimientos llegar a crecer hasta hacerse oración al Padre en nuestras noches, y lenguaje comprensible para nuestros hermanos en las parábolas a la luz del día.
El que tenga ojos para contemplar en la noche, que contemple. Por amor a Dios, a las cosas y a nuestro pueblo.
Extracto de la Guía de trabajo pastoral de Marcelo A. Murúa
Rumiando el relatoEl cuento describe una de las actitudes más características de Jesús, ¿cuál es? ¿Recuerdas cómo nos cuentan los evangelios la vida de oración de Jesús?
Repasa las intenciones del Padrenuestro que el autor va describiendo, ¿por qué rezaba Jesús? ¿Qué era lo importante en su diálogo con el Padre?
¿Qué relación encuentras entre la oración de Jesús y su vida?
Jesús oraba a partir de la realidad y del proyecto de Dios, el Reino, ¿cómo es nuestra oración a la luz de su práctica?
Elegir una frase del texto, que más le haya llegado/impactado.
Descubriendo el mensaje
El cuento nos introduce en la vida de oración de Jesús. Más allá de explicar cómo Jesús oraba nos invita a descubrir las raíces de su oración y llevarlas a nuestra vida.
¿Cómo es tu oración? ¿Cuándo rezas? ¿Por qué rezas? Comparar con Jesús.
La práctica de Jesús se cimentaba en su diálogo profundo con el Padre, ¿qué puedes aportar a la construcción del Reino a partir de tu vida cotidiana? Haz silencio y siguiendo los pasos del Maestro, intenta escuchar la propuesta de Dios en la oración.
Los siguientes textos nos muestran la vida de oración de Jesús, léelos y descubre qué tienen en común, ¿cómo oraba Jesús? Ver Lc. 4, 1-12; 5, 16; 6, 12-13; 9, 18; 11, 1ss; 22, 39ss; 23, 46.
La historia nos muestra que la oración contemplativa no está separada de la vida, por el contrario está enraizada en las situaciones de la vida del pueblo, ¿qué señales del Reino descubres en la situación de nuestra gente? ¿Qué desafíos? ¿Qué situaciones de pecado y opresión? ¿Cuál puede ser tu aporte, nacido de la oración y vivido en la práctica de todos los días?
¿Qué aprendes del cuento para tu vida? ¿Cómo puedes aplicar el mensaje del cuento?
Compromiso para la vida
Sintetizar en una frase el mensaje que has descubierto en el cuento para tu vida.
Orar como Jesús
De cara al Padre,en el silencio del encuentro,
con las manos vacías, y los oídos bien abiertos,
con la vida del pueblo en su mirada
y el proyecto de Dios en su horizonte…así oraba Jesús.
Buscando la voluntad del Padre, intentando discernir los signos
del tiempo en que vivía, abriendo huellas para el Reino
y ocupándose de la vida del pueblo… así oraba Jesús.
Dedicando un tiempo y un lugar, escuchando y aceptando.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Tercer miércoles
Como vencer el miedo
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: http://www.webdepastoral.salesians.info/CONTES2003/contesweb/066e.htm
"Te veo preocupado. ¿Tienes algún problema... ?", pregunté a un compañero de trabajo hace varios años.
Autor/a: Desconocido/a
Procedencia: http://www.webdepastoral.salesians.info/CONTES2003/contesweb/066e.htm
"Te veo preocupado. ¿Tienes algún problema... ?", pregunté a un compañero de trabajo hace varios años.
La respuesta que me dio fue tan sorprendente como interesante.
-"Es cierto", me contestó. "Hay algo que me está mortificando. Resulta que ayer me gradué de abogado..." -"Hombre, te felicito", le dije. "Lo que no comprendo es como eso te tiene apesadumbrado". -"Mira", me respondió a modo de explicación. "Si alguien me preguntaba ayer algo en materia de Derecho, yo podía contestarle "déjame consultar eso con un profesor mío". En cambio hoy ya soy un profesional, no un estudiante. Hoy tengo que saber la respuesta. Y tengo miedo..."
-"Es cierto", me contestó. "Hay algo que me está mortificando. Resulta que ayer me gradué de abogado..." -"Hombre, te felicito", le dije. "Lo que no comprendo es como eso te tiene apesadumbrado". -"Mira", me respondió a modo de explicación. "Si alguien me preguntaba ayer algo en materia de Derecho, yo podía contestarle "déjame consultar eso con un profesor mío". En cambio hoy ya soy un profesional, no un estudiante. Hoy tengo que saber la respuesta. Y tengo miedo..."
Aquella extraña respuesta me hizo reflexionar. Pensé en las decenas de veces que habría tenido miedo mi amigo al ir a examinarse de alguna materia. Y ahora que no tenía que examinarse más, también tenía miedo.
¿Será que siempre tendremos algo a que temer? La muchacha que se está casando... El hombre que va a solicitar un empleo... La joven que va a dar a luz... La persona que entra en el consultorio de un dentista... El que aborda un jumbo jet... La madre que tiene un hijo enfermo... El padre que no está seguro de ganar suficiente...
¿Será que siempre tendremos algo a que temer? La muchacha que se está casando... El hombre que va a solicitar un empleo... La joven que va a dar a luz... La persona que entra en el consultorio de un dentista... El que aborda un jumbo jet... La madre que tiene un hijo enfermo... El padre que no está seguro de ganar suficiente...
Miedo de vivir hoy, en estas circunstancias... y miedo de morir mañana, en cualquier circunstancia. En ocasiones, miedo de que nos vean. En otras, de que no nos vean. Miedo a decir No. Y miedo a decir Sí.
En el evangelio de Mt 24:37-44, el Señor habla de ese enemigo tan común y tan presente como es el miedo. En una de sus frases (según aparece en la versión de San Lucas) nos dice que habrán momentos en que "los hombres se quedarán sin aliento por el miedo, pensando en lo que se le viene encima al mundo..." Sin embargo, el evangelio también dice que en medio de su miedo, el hombre "lo verá venir a Él con gran poder y majestad". Y dice lo que tenemos que hacer, con miedo y todo:
"Pónganse derechos y alcen la cabeza, que se acerca su liberación" (Lucas 21:28).
El profesor Antonio Cuello, admirable dominicano contemporáneo, tiene una frase feliz que dice: "El mayor enemigo del hombre es el miedo. Pero hay algo a lo que el miedo teme: la confianza en Dios".
El concepto "no tengas miedo" aparece 365 veces en la Biblia. ¡Una por cada día del año!
El concepto "no tengas miedo" aparece 365 veces en la Biblia. ¡Una por cada día del año!
Cuando el Señor se hace presente... y cuando el hombre se pone derecho y alza su cabeza... el miedo desaparece.
Amigo: ¿Cuál era su miedo hace dos minutos?
Dios no quiere que usted tenga miedo, quiere que usted tenga fe.
Dios no quiere que usted tenga miedo, quiere que usted tenga fe.
Es en nuestra FE que debemos encontrar el ánimo para sobreponernos de cualquier circunstancia...
martes, 14 de diciembre de 2010
Tercer martes
Catequesis del Papa Juan Pablo II sobre el Ayuno
El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día. La abstinencia consiste en no comer carne. Son días de abstinencia y ayuno el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno de los dieciocho hasta los cincuenta y nueve años de edad.
Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.
El ayuno y la abstinencia se pueden cambiar por otro sacrificio, dependiendo de lo que dicten las Conferencias Episcopales de cada país, pues ellas son las que tienen autoridad para determinar las diversas formas de penitencia cristiana.
¿Por qué el Ayuno?
Es necesario dar una respuesta profunda a esta pregunta, para que quede clara la relación entre el ayuno y la conversión, esto es, la transformación espiritual que acerca del hombre a Dios.
El abstenerse de la comida y la bebida tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como "actitud consumística".
Tal actitud ha venido a ser en nuestro tiempo una de las características de la civilización occidental. El hombre, orientado hacia los bienes materiales, muy frecuentemente abusa de ellos. La civilización se mide entonces según la cantidad y la calidad de las cosas que están en condiciones de proveer al hombre y no se mide con el metro adecuado al hombre.
Esta civilización de consumo suministra los bienes materiales no sólo para que sirvan al hombre en orden a desarrollar las actividades creativas y útiles, sino cada vez más para satisfacer los sentidos, la excitación que se deriva de ellos, el placer, una multiplicación de sensaciones cada vez mayor.
El hombre de hoy debe abstenerse de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos: ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse a sí mismo: No.
No es la renuncia por la renuncia: sino para el mejor y más equilibrado desarrollo de sí mismo, para vivir mejor los valores superiores, para el dominio de sí mismo.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Tercer lunes
Creo que Él vive ne cada uno de nosotros, por eso, saludemos con alegría a todos nuestros hermanos ya que Jesús vive en ellos, aunque puedan no saberlo..
Escuchemos la voz de la Hermana Glenda...eso siempre es un placer
Camina y canta.
Camina y no te canses de realizar buenas acciones, de saludar con alegría y de sonreir.
Camina, no te detengas, el alma se aburre si caes en el pozo de la inacción. Si tu realidad no luce bien no te desanimes porque el horizonte se tornará maravilloso a medida que enfrentes los senderos del espacio. Camina y no te olvides de que, cualquiera sea tu posición en la vida, puedes y debes ayudar a los necesitados.
(extraido de http://blogs.clarin.com/elbaaughy/2008/11/)
domingo, 12 de diciembre de 2010
Tercer Domingo
Hagan lo que el les diga....
Al aspirar a conformarnos con el Señor Jesús, el Hijo de Santa María, hemos de tener muy presente que sólo Él puede ayudarnos a cambiar nuestros vicios por virtudes. Así como Jesús transformó el agua en vino, Él puede también transformar nuestros corazones endurecidos por nuestros pecados y opciones contra Dios en corazones “de carne”, capaces de amar como Él nos ha amado (ver Ez 36,26-27).
Para que se dé esta transformación interior en nuestras vidas Santa María intercede incesantemente por cada uno de nosotros, sus hijos e hijas, ante el Señor, al tiempo que nos urge a nosotros: «¡hagan lo que Él les diga!» (Jn 2,5). Si bien el Señor realiza el milagro de la transformación del agua en vino gracias a la intercesión de su Madre, lo hace también en la medida en que los siervos cooperan haciendo lo que Él les indica, obedeciendo a su palabra. Del mismo modo, el Señor obrará nuestra conversión y santificación sólo en la medida en que prestemos nuestra decidida cooperación desde el recto ejercicio de nuestra propia libertad. Si cooperamos con el Señor cada día, obedeciéndole, procurando poner por obra lo que Él nos dice, Él realizará en nosotros por el don de su Espíritu el milagro de nuestra progresiva santificación, hasta que podamos también nosotros afirmar como el Apóstol Pablo: «vivo yo, más no yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gál 2,20).
¿Pero cómo me habla el Señor, de modo que pueda “hacer lo que Él me diga”, cada vez que descubra que me “falta el vino” de alguna virtud? Cuando te falte fe, escucha al Señor que te dice: «No se turbe tu corazón. Crees en Dios: cree también en mí» (Jn 14,1); si te falta la esperanza y resistencia en las tribulaciones, Él te dice: «¡ánimo!: yo he vencido al mundo» (Jn 16,33); si te falta caridad: «ámense los unos a los otros como yo los he amado» (Jn 15,12); si te falta la humildad, y pretendes dar frutos de santidad por ti mismo, Él te dice: «El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no pueden hacer nada» (Jn 15,5); si te falta paciencia: «aprende de mí que soy manso y humilde de corazón»; si te falta capacidad de perdón y consientes resentimientos, rencores, deseos de venganza, Él te dice: perdona «hasta setenta veces siete» (Mt 18,22); si te falta generosidad, te dice: «A todo el que te pida, da» (Lc 6,30); si te falta la perseverancia en la oración, Él te dice: «es preciso orar siempre sin desfallecer» (Lc 18,1).
Ante todo lo que nos hace falta, acudamos al Señor y escuchemos reverentes aquellas enseñanzas a las que María nos invita a adherirnos de mente, corazón y acción: «¡hagan lo que Él les diga!»
Rvdo. P. Jürgen Daum, Domingo II del Tiempo Ordinario (Ciclo C). «Haced lo que Él os diga»
© Copyright 2010. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS™.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Segundo Sábado
Acompañamos la propuesta de hoy con una canción y una microreflexión:
Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho, enriquece a quienes la reciben sin empobrecer a quienes la dan.
No dura más que un instante pero su recuerdo es a veces eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella, nadie es demasiado pobre para no merecerla.
Da felicidad en el hogar, apoyo en el trabajo, es el símbolo de la amistad.
Una sonrisa da reposo al cansado, anima a los demás deprimidos. No puede ni comprarse, ni prestarse, ni robarse, pues es una cosa que no tiene valor hasta el momento en que se da.
Y si alguna vez te tropiezas con alguien que no sabe dar una sonrisa, sé generoso, dale la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como el que no se la puede dar a los demás....
viernes, 10 de diciembre de 2010
Segundo viernes
Estos tres videos, nos hablan de la generosidad, cada uno a su manera.....
http://www.youtube.com/watch?v=1pM1W8qz-1c&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=lKNt1i8Jhbk&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=mgmIXA5wF1A&feature=related
Y aqui podremos leer dos historias de generosidad, disfrútenlas en comodidad...
jueves, 9 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Segundo martes
La sombra propiapor Mamerto Menapace, publicado en Madera Verde, Editorial Patria Grande.
El que no da la cara a la luz, se obliga a caminar detrás de su propia sombra.
¡Qué difícil es ser realista en la propia vida! Resulta más fácil entregarnos a nuestra propia sombra, a nuestros sueños, a la marca que dejamos en el suelo.
Porque la realidad tiene siempre mucho de imprevisible. Nos supera y nos envuelve. En ella nos encontramos colocados y no la podemos manejar, como lo hacemos con la carretilla de nuestros sueños. La sombra no tiene peso, y por eso al proyectarla contra un obstáculo fácilmente lo supera. Se retuerce, se amolda, trepa y se alarga. Ha logrado muy fácilmente superar el obstáculo con el que nos topamos en el camino. La sombra ha pasado. Pero nosotros no. Porque el obstáculo es real. Y nos encontramos detenidos por lo que se atraviesa ante nuestros pies.
Es probable que en ese momento giremos la carretilla de nuestra sombra y creamos seguir tras ella simplemente porque la seguimos empujando delante nuestro. Y así vamos sembrando nuestra vida con trozos de camino que terminan siempre en fracasos, aunque no tengamos el coraje de reconocerlo, autoengañándonos con la convicción de ser leales a una idea.
Pero el que se anima a dar la cara a la luz, obliga a su sombra a marchar detrás suyo, haciendo su mismo camino. Porque el que camina con la luz de la realidad en sus ojos, también tiene su sombra. Pero no la sigue. Es ella la que lo sigue a él. Y su sombra no supera obstáculos que previamente no hayan sido traspasados por los pasos reales del que camina.
Hombres y sombra realizan así un mismo camino. Ideales y realidad forman una misma historia. Probablemente los ideales tocarán menos realidades, pero éstas serán aquellas que han obligado al hombre a crecer y avanzar.
Este hombre ha aceptado las exigencias de la luz en su camino. Exigencias dura. Pero que han unificado su huella, y que en definitiva le habrán permitido llegar, cuando tenga que entregar su sombra madura a la noche.
Sólo el hombre con una sombra madura puede esperar sin miedo la luz de un nuevo amanecer. Será un hombre que ha hecho su camino.
"Cuando no se quiere ver,
no hay más que cerrar los ojos.
Pero no es bueno, a mi antojo
ser ciego, y por voluntá.
Castiga más la verdá
en rancho que usa cerrojos.”
no hay más que cerrar los ojos.
Pero no es bueno, a mi antojo
ser ciego, y por voluntá.
Castiga más la verdá
en rancho que usa cerrojos.”
(José Larralde)
Guía de Trabajo Pastoral por Marcelo A. Murúa
Lectura
Realizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relato
Al terminar la lectura entre todo el grupo se reconstruye el relato en forma oral (se lo vuelve a contar).
¿De qué nos habla el relato?
¿Cómo describe la realidad? ¿Cómo los ideales, sueños? ¿Con qué los compara?
¿Qué significa dar la cara a la luz?
¿De qué habla la última parte del relato? ¿Qué significa "entregar la sombra a la noche"?
Descubriendo el mensaje
El cuento nos invita a caminar en la luz, abriendo los ojos a la realidad que vivimos.
¿Qué significa "dar la espalda a la luz" y "caminar siguiendo la propia sombra"? ¿Has experimentado en tu vida caminar detrás de tu sombra? ¿Cuándo? Compartirlo.
Comentar el verso de José Larralde, que cierra el relato. ¿Ante que situaciones de nuestra vida personal, social y comunitaria, cerramos los ojos? ¿Por qué lo hacemos?
¿Qué le sucede al hombre que da la cara a la luz? ¿Es esto sencillo?
La fe nos da la luz que ayuda a caminar en la vida, a mirar la realidad con la mirada de Dios, ¿qué aspectos de tu vida necesitas contemplar con la luz de Jesús'
¿Qué aprendemos para nuestra vida a partir del cuento?
Compromiso para la vida
Sintetizar en una frase el mensaje del cuento para nuestra vida.
Para terminar: la oración en común
Compartir oraciones espontáneas en común. A cada intención acompañar diciendo:
Señor, eres la luz para el camino…
Terminar leyendo la oración.
Eres la luz para el camino
Señor,
eres la luz para el camino,
por eso si te volvemos la espalda
tropezamos, caemos
y nos hacemos daño.
eres la luz para el camino,
por eso si te volvemos la espalda
tropezamos, caemos
y nos hacemos daño.
Claro que no siempre es fácil
dirigir la mirada hacia la luz,
porque ella descubre
nuestras oscuridades,
y llega a los rincones
de nuestra vida
que deseamos ocultar.
dirigir la mirada hacia la luz,
porque ella descubre
nuestras oscuridades,
y llega a los rincones
de nuestra vida
que deseamos ocultar.
Tu luz nos ayuda a entender
la realidad que vivimos,
y evita que andemos como ciegos
a los tumbos y sin reconocer
las señales de tu camino.
la realidad que vivimos,
y evita que andemos como ciegos
a los tumbos y sin reconocer
las señales de tu camino.
Señor, ayúdanos a abrir los ojos,
amanece cada día
para alumbrar nuestros pasos.
Enséñanos a caminar
contemplando la realidad
desde tu mirada,
para poder superar los tropiezos
y dificultades,
para avanzar en tu proyecto
y crecer en la esperanza.
amanece cada día
para alumbrar nuestros pasos.
Enséñanos a caminar
contemplando la realidad
desde tu mirada,
para poder superar los tropiezos
y dificultades,
para avanzar en tu proyecto
y crecer en la esperanza.
- Que así sea -
En esta dirección podras escuchar Signos de amor. Espero que te guste
lunes, 6 de diciembre de 2010
domingo, 5 de diciembre de 2010
sábado, 4 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Primer viernes
En el sitio http://www.loyolapress.com hay una propuesta de "3
minutos de retiro" que quizás pueda ayudar a la propuesta de hoy.
jueves, 2 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















